Los primeros días en casa con un recién nacido suelen ser una mezcla de emoción y cansancio. Tener lo esencial ya resuelto antes de llegar ayuda a que esos primeros días sean más llevaderos.
Zona de cambio
Pañales en al menos dos tamaños (recién nacido y el siguiente, por si crece rápido), toallitas húmedas suaves y sin alcohol, crema para dermatitis del pañal, y mudas de ropa a mano.
Alimentación
Ya sea lactancia o fórmula, tener el espacio armado con cojines de lactancia, paños de tela y agua a mano para la persona que amamanta hace la diferencia en la madrugada.
Descanso y turnos
Definir con tu pareja o red de apoyo cómo se van a turnar las noches, antes de que llegue el cansancio acumulado, evita conflictos innecesarios en la primera semana.
Salud del bebé
Ten a mano el número del pediatra, la cartilla de control sano, y anota cualquier duda que surja para la primera consulta.
Lo que puede esperar
Las visitas de familiares y amigos pueden esperar. Las primeras semanas rinden mucho más si se prioriza el descanso por sobre las visitas sociales.